No sé si volví yo o si volvió la máscara. Máscara, notable recuerdo me trae esa palabra. Pero dejé el trauma en el fondo de mi mente, allá atrás, alejado del resto, si no vuelven las lágrimas, la cara de zombie y las... locuras, por decirlo de alguna forma. Seguramente vuelvan pero por ahora lo único que voy a decir es que hay que darle tiempo al tiempo y que si tiene que pasar, va a pasar.
Personas que van y vienen, amigos que van y vienen, amores que van y vienen. Eso. Se van. Y yo me fui, sí, pero porque crecemos. Crecí yo, creciste vos, crecieron ellos/as y eso conlleva a un cambio. Pude intentar quedarme ahí, pude intentar disimular la diferencia, no darle tanta importancia, hacer caso omiso a ella pero en el momento en el que encontré a mi igual, a alguien que veía lo mismo que yo, me di cuenta de que no tengo necesidad de fingir algo que no soy. Y tampoco entiendo para qué forzar algo que llegó a su ciclo, que llegó a su límite. Que no luche por ello no quiere decir que no me importe pero acepto que es suficiente, que más momentos copados de los que pasamos no vamos a pasar porque es así, y porque ya no se puede cambiar. Ni cambiar, ni fingir.
Ahora no me queda nada más que armar la valija y partir hacia lo desconocido. No, mentira, pero quedaba genial decirlo. Me voy a la playa y eso me pone muy contenta. Tengo muchas ganas de irme, lo cual es extraño, pero más extraña es la sensación que tengo de que lo voy a pasar súper bien. Espero que se cumpla, porque el horóscopo me viene diciendo todos los malditos días que 'algo muy esperado en el amor' va a suceder y no sucede nada. No sé, que alguien le avise que está confundido y que mire bien los astros. ¡Chau, people!