lunes 13 de febrero de 2012

viento

No sé si volví yo o si volvió la máscara. Máscara, notable recuerdo me trae esa palabra. Pero dejé el trauma en el fondo de mi mente, allá atrás, alejado del resto, si no vuelven las lágrimas, la cara de zombie y las... locuras, por decirlo de alguna forma. Seguramente vuelvan pero por ahora lo único que voy a decir es que hay que darle tiempo al tiempo y que si tiene que pasar, va a pasar. 
Personas que van y vienen, amigos que van y vienen, amores que van y vienen. Eso. Se van. Y yo me fui, sí, pero porque crecemos. Crecí yo, creciste vos, crecieron ellos/as y eso conlleva a un cambio. Pude intentar quedarme ahí, pude intentar disimular la diferencia, no darle tanta importancia, hacer caso omiso a ella pero en el momento en el que encontré a mi igual, a alguien que veía lo mismo que yo, me di cuenta de que no tengo necesidad de fingir algo que no soy. Y tampoco entiendo para qué forzar algo que llegó a su ciclo, que llegó a su límite. Que no luche por ello no quiere decir que no me importe pero acepto que es suficiente, que más momentos copados de los que pasamos no vamos a pasar porque es así, y porque ya no se puede cambiar. Ni cambiar, ni fingir.
Ahora no me queda nada más que armar la valija y partir hacia lo desconocido. No, mentira, pero quedaba genial decirlo. Me voy a la playa y eso me pone muy contenta. Tengo muchas ganas de irme, lo cual es extraño, pero más extraña es la sensación que tengo de que lo voy a pasar súper bien. Espero que se cumpla, porque el horóscopo me viene diciendo todos los malditos días que 'algo muy esperado en el amor' va a suceder y no sucede nada. No sé, que alguien le avise que está confundido y que mire bien los astros. ¡Chau, people!

sábado 31 de diciembre de 2011

línea recta

A ver, a ver. Último día de diciembre. La cantidad de recuerdos que tengo de este día, es impresionante. Recuerdo que creí haber cerrado un tema del 2010. Qué ilusa, pasó enero y lo volví a abrir. Y sigue abierto. Hablando de dicho mes, no sé cómo sobreviví. ¡Qué manera de reprimir pensamientos! Me sentía Bella Swan. Fue uno de mis mayores logros no haber pensado en él en todo enero. Obviamente que en cuanto volvió de sus vacaciones, todo ese muro que construí en mi mente se destruyó completamente y volvió. Ahí. Intacto. Pero para complementar mi bajón, me encargaba de hacer la cuenta regresiva para lo único que podía levantarme el ánimo: Paramore. Y llegó el tan ansiado 24 de febrero, y la pasé genial y bueno, ya saben. 
Los meses siguientes son lo nulo: colegio, tarea, estudiar. Blá, blá, blá, a nadie le interesa esa parte. El último día de junio creo que fue el más significativo del año. No me importa el hecho en sí, pero me afectó mucho. Es tonto pero perdí la confianza en mí y en la gente. Me volví mucho más negativa en ese aspecto, nunca más quise intentar avanzar en algo con alguien porque sabía que no iba a servir, porque nadie busca lo que tengo y nunca voy a ser lo suficiente. Listo.
Después de eso, otra vez nulo. Gris. Aburrido. Pero... extremadamente aburrido. No había absolutamente nada interesante en mi vida, era un desierto, no se podía creer. Pero sobreviví estos últimos meses sólo esforzándome en el colegio. Y terminé las clases completamente orgullosa de mí misma por haber logrado mi 10 en Dibujo y mi 10 en Lingüística. Las únicas dos fucking materias que me importan. Buenísimo. 
Vale aclarar que me llevé decepciones de mucha gente, aunque no las transmita. Y que cada vez voy cayendo más en la cuenta de que me entienden muy pocos y que también son esos los que tienen una idea errónea de mí. Qué se yo, seré una loser, tendré pocos amigos, tendré ídolos y viviré escuchando música pero estoy conforme conmigo y no pienso cambiar por nadie. Por lo menos mi... esencia, por así decirlo. Y si alguna vez lo hago, me voy a encargar de leer esto y bajar a la tierra otra vez. 
Queridos, espero que haya sido un buen año para ustedes y espero que tengan un 2012 genial y se cumplan sus deseos y todo eso. Y en cuánto a mí... espero no sentirme sola, espero pasarla lo mejor posible, espero que me dejen ser, espero que me entiendan, espero tener buenas notas en el cole y espero que vengan mis ídolos así lloro de felicidad algún día... Que tengan un feliz fin de año y un feliz 2012. ¡Los quiero!

sábado 24 de diciembre de 2011

no hope

¿Alguien usa el Blogger nuevo? Se ve que se sintió arcaico y se sumó al cambio, al igual que todas las redes sociales. Sinceramente, y como todos los demás, me parece desagrable.
Terminé el año sin llevarme ninguna materia milagrosamente, y luchando hasta el último día de clases para no llevarme Literatura. Sirvió. Alabada sea Panta. Desde ese día que estoy panza arriba mirando lo lindo que es el techo de mi pieza y agradeciendo a Zeus y a Atenea que tengo una cama tan cómoda. Paraíso.
Supongo que me veo obligada a hacer la típica entrada de Navidad con la lista de cosas que le pido a Papá Noel ¿no es así? Okey, veamos: que venga Ono, que la negri vuelva con el Largo, un novio, unas sandalias quizás, un short, algunos libros, los cds de Arctic, que vuelva Paramore,que desaparezca la ex, que vuelva mi confianza, tener buenas notas el año que viene, que bananón se ponga las pilas recargables, que vengan bandas que me gusten el año que viene, que no haya más ruido en la calle, que el frappé baje de precio, tener un poco más de suerte, dejar de preocuparme tanto por cosas sin sentido, que me crezca el pelo, que mamá me deje teñirlo de algún color flashero... por lo menos una mechita, Má; que Cerati despierte, y bueno, lo de siempre: paz y salud para todo el mundo. 
No siento esa emoción navideña pero tampoco la sentía el año pasado, así que vamos bien. Esta época pero del 2010 la siento muy reciente, me acuerdo de cada día, cada momento. Supongo que porque mi mente era una ensalada de frutas y porque en mi interior estaba muriendo lentamente. Por suerte, este año estoy bien, se podría estar mejor pero... lo dejo ahí. Igualmente voy a hacer un balance, o una entrada normal, no sé, como el año pasado. Me gusta hacer esas cosas, aunque sienta que el 2011 fue una línea totalmente recta y no haya habido un gran cambio en mí. O quizás sí. Lo voy a pensar.
Queridos lectores, les deseo unas felices fiestas, no tiren mucha pirotecnia porque odio que los perros se asusten, coman mucho pero no se empachen, tenganle paciencia a ese pariente que no soportan y disfruten mucho. ¡Feliz Navidad! 

sábado 26 de noviembre de 2011

eterna telemaquia

Pensar antes de hablar. O pensar antes de pensar. Pensar bien antes de pensar. Antes de sacar conclusiones. Y antes de expresarlo hacia los demás.
Comprobé, ya por tercera o cuarta vez, que dentro de cada persona hay algo más que no sabemos. Somos muy profundos, hay un mundo dentro de cada uno, hay una historia. Y esa historia es la razón por la cual esa persona actúa de esa forma; por la cual quiere, o no, hacer algún tipo de cosas; por la cual necesita, o no, algo; por la cual es de esa manera. Hay algo, hay un pasado, hay un mes, un día, un hecho, algo que la persona recuerda todo el tiempo. Ese algo lo atormenta día a día. Quizás lo quiere olvidar, no, no, mejor dicho: superar pero, por alguna extraña razón, no puede.
A lo que voy con todo esto es que nadie sabe ese algo de la otra persona. En algunos casos sí pero uno tiene que tenerlo en cuenta para estar prevenido. Hay que ponerse a pensar en qué pudo haberle pasado para que sea así, en qué hecho le puede haber marcado su vida, en cuál es esa razón. Uno se ríe. Uno ve que un profesor está medio loco y se ríe. Uno ve a una persona todos los viernes a la 1 y lo admira y todo, pero no se imagina su algo, su hecho. No se imagina que sufre, no se imagina que lo espera, que lo busca. Y está mal. Hay que pensar. Hay que pensar antes de reírse, antes de hacer bromas, hay que pensar antes de juzgar.
Soy completamente consciente de que lo hice, y todavía lo hago, pero no quiero, no me gusta. No me gusta ser tan desconsiderada porque no tengo el derecho de hablar mal de nadie, nadie lo tiene en realidad, pero es imposible no hacerlo. Estoy... intentando ubicarme, sólo ubicarme, un poco, pensando en cuál es ese algo de cada persona, quizás inventándolo, pero teniéndolo muy en cuenta. Sé que en ocasiones no voy a poder, estoy segura. Pero con tenerlo presente en la mente, está bien. Sí, está bien.

domingo 6 de noviembre de 2011

amor amarillo

Una cosa que me encanta de tener un blog es leer entradas que hice hace mucho tiempo. No hablo de este, sino de uno que tengo en el que escribo descargando todo lo que me sucede día a día... Bueno, no últimamente pero lo hago cuando me pasa algo que valga la pena escribir. El punto es que leí textos míos de hace dos años, más o menos, y noté un montón de cambios en mí. Se podría decir que, de a poco y por diferentes razones, salió a la luz mi verdad interior. Había muchísimos aspectos que me caracterizaban pero de los cuales yo no era completamente consciente, los reprimía, los escondía en una sonrisa. Y en una sonrisa que yo creía que era real, o quizás lo era pero no completamente. No si había cosas de las cuales no me daba cuenta.
Tomar un poco de distancia de aquellas personas, o aquella persona, que causaba esa alegría en mí hizo que todas aquellas características no conocidas salgan al exterior. Que se dirijan desde la oscuridad de mi mente hasta la claridad. Y las vi.
No puedo comparar esa época con la que le siguió, porque las circunstancias no eran las mismas y yo estaba dándole importancia a otras cosas, a otras... bananas. Pero sí puedo comparar con el presente. Sé que el cambio fue bueno, sé que sirvió, pero me hace pensar en qué es más sano. Si vivir en un mundo de fantasía en el que todo está bien, en el que escuchar una canción te cambia, te causa una sonrisa real. O si vivir en la realidad, en la que hay diferentes formas de estar bien: una, la que todo tu ser está satisfecho; otra, la que estás bien en el momento, estás pasando un buen rato con tus amigos, con tu familia, pero por dentro hay cosas que te atormentan; y la última, la falsa, la que tu bienestar existe en momentos efímeros y que la mayor parte del tiempo no sabés si suicidarte cortándote las venas o tomando cianuro. Estoy exagerando. Pero ¿se entiende lo que quiero decir? La realidad es la verdad. Por lo tanto, uno tendría que vivir en la verdad, aunque esta duela. Pero la fantasía, mi fantasía, escondía mis defectos. Y yo me sentía bien. Entonces, esconder es mentir.
Por favor, no vayan a pensar que esta es otra entrada depresiva. Sólo es algo de lo que me di cuenta por leer cosas viejas. Y también es algo que necesitaba saber. No lograba entenderlo, no lograba darme cuenta qué era lo que pasaba, qué era lo que me hacía tan feliz de ella, de ellos. Lo sabía, sí, sabía que me hacían sentir bien pero no entendía porqué, no entendía qué había detrás de todo eso. Ahora veo y ahora estoy un poquito más en paz conmigo misma. Más allá de todo.

martes 1 de noviembre de 2011

214: tres de $1.90

Vos. Vos. Vos. Todo en tu vida se resume a eso: tu bienestar, sea como sea que lo consigas. Escuchando música nueva, estando con un pibe, comprándote un jean. Cualquier cosa. Lo que no ves/viste fue a todo lo que te llevabas por delante para conseguir esa felicidad que dura tan poco en vos. Dejando de lado el porqué y todas cosas que ya dije tantas, tantas veces, lo que me corta ahora es tu hipocresía. No necesito que a todo el mundo le digas que sos la culpable de todos mis pesares. No necesito, ni siquiera, que estés mal por mí, por los cambios que hubo. Quiero que digas la verdad, tanto a ellos como a vos misma. Siento, desde lo más profundo de mi ser, que todo lo que decís no lo pensás realmente, no te preocupa, no te afecta día a día. Que sólo te sentís mal cuando lo recordás, de vez en cuando, cada tanto... Y que cuando alguien te pregunta, respondés comentando toda esa infelicidad que sentís para que el otro diga 'che, que Meli le afloje'. Tengo mil y un razones para no querer hablarte nunca más. Y novecientas, para charlar bien todo. Esta es la parte de la cual no estás informada. Pero no te la voy a explicar tampoco. Esperé un mínimo indicio que me haga pensar que te importa un poco, apenas. Pero nunca llegó, y lo que sí llegó, fue realmente muy pobre. Sin embargo, te respondí de la manera más abierta que pude. Y vos sabés que suelo guardarme muchas, muchas cosas. Y no recibí nada. Supongo que descargué mi furia sobre un par de asuntos que no te había mencionado pero igualmente: nada de tu parte.
Por favor, dejá de mentirte. Si en tu interior, tu corazón te dice 'vos no hiciste nada malo', admitilo. Expresalo. No tengo ningún problema. Lo prefiero. Prefiero tus verdaderos pensamientos.

sábado 29 de octubre de 2011

beta

El aburrimiento por el que estoy pasando en mi vida es algo que no se cree posible. Pero está ahí y mis intentos de evadirlo fueron bastante diferentes entre sí. Creo que sólo uno de ellos valió realmente la pena.
Saqué absolutamente todo lo que cubría mi pared, poster's y recortes, cambié el username del Twitter, la foto de perfil de Facebook a una más flashera, pasé cinco días sin celular para no sentir la soledad al ver que no tengo ni un fucking mensaje de alguien que me sorprenda; le pedí a mi hermana que rescate la guitarra de la casa de su amigo para, finalmente, dignarme a aprender a tocar; hice pequeños cambios en la ropa y también surgió un repentino interés por dejar de maquillarme... fallé. Sólo duré dos días sin asustarme de mi propia cara. Accedí a escuchar la banda preferida de Edward; empecé a escribir con lapicera negra; intenté dejar de dormir con el almohadón al lado pero... también fallé. Dejé de escuchar a Tisdale, aunque eso no quita mi eterna admiración por ella, y me centré más encontrar diferentes bandas que me gusten; descubrí que me encanta el indie, hasta ahora. Me enamoré de George Craig y dejé un poquito de lado a Robert Pattinson; olvidé por un momento la existencia de Twilight y lo reemplacé por una gran admiración hacia Harry Potter. Admito que sólo leí el primer libro, lo cual considero un crimen, pero me propuse leerlos y algún día lo haré. Me corté las uñas y el pelo, aunque de este sólo las puntas porque quiero que tenerlo largo otra vez. Pensé en arreglar las cosas con ella pero cada día que pasa me voy asegurando más de que le importé, importo, importaré siempre tres carajos. Dejé de usar los aparatos todo el día, ¿qué nos pasó? Eso sí que es raro. Y luego de siete meses de clase, acepté su presencia constante y la dejé ser... ahora tenemos una nueva. Mirá vos. Tuve un amor de micro, que pasó a ser amor de tele, que pasó a ser un viejo amor platónico de mis amigas del colegio anterior. Locura.
A diferencia de todo esta variedad de cambios, no dejé de ser ordenada ni de usar la compu, no dejé de comer mi alfajor Bon o Bon blanco de todos los días, ni tampoco pude dejar de lado a bananón. Pequeña relación entre estos últimos dos hechos. Quizás alguno la capte. Me descubrí, una tarde de soledad en la pieza, diciendo su nombre en voz alta. Eso sobrepasa la línea de la cordura. O desaparecés o te hago desaparecer yo. Sólo eso. Hasta la próxima.

sábado 22 de octubre de 2011

Con una silla.

Mi mente no da, no da, no da. ¿Lo notaron? Se me va Octubre. Lo único bueno es que estoy más cerca de las vacaciones. Oh, Libertad. Lo malo es que estoy en el mismo lugar. Los demás avanzan. No importa. Igualmente comprendí el porqué de mi no-depresión del 2009. El cambio es grande. Aunque ahí estaba mejor y ahora no. Shit. ¿Maduré un poco? La música ayuda. Y hablar así, también. Me voy a llevar Lengua. Siempre hay una primera vez para todo. Todavía estoy esperando tu avance. Mentira, se supone que no. Fue una manera de decir. Supongo que mi celular va a estar apagado por el resto de mis días. Libertad, Movistar. Y debería cerrar el Facebook, pero sigo pendiente. Hola, Obse. Completar la carpeta de Historia me está volviendo loca. ¿Desde cuando pierdo trabajos prácticos? Es algo humano, sí. Igualmente, nunca me había pasado. Miss Perfección, me decían. Error. Este CD zafa, el último es terrible. La vida me descansa y me pone a prueba. Algunas veces no logro ver cuál de las dos es. Pero repite, y repite, y repite. Déjà vu. No realmente, pero sí. Y espejos, ni te cuento. Me traumatiza. Quizás quiere que aprenda de eso. Igual me alegra mucho. Se lo merece. Inactivo. Como yo. Y me aburro demasiado, no sólo en este momento, sino en la vida. Esperar, esperar, esperar. Como siempre. La rutina se está tornando insoportable. Y todo. Hasta pensar. Y a vos, te voy a pegar. Todo el tiempo ahí. Contaminación visual. Mi blog extraña los comentarios. Igual estoy acostumbrada a la soledad. Hoy lo comprobé. ¡Mi subconsciente! Y no tiene nada que ver con nada. Por eso me divierte. Olor a esmalte. Superficialidad. ¿Es necesario? Hacés esos comentarios para ocultar tu tristeza. No me gustan. Aceptalo y ya. Lo hago siempre. No es tan malo. 'Bravo, bravo'. Te juro amor eterno, de verdad. Ciertos cambios y detalles. Estoy segura de que espero milagros. Fé, confianza y polvo de hadas. Pero Lengua me la llevo igual. Panta, piedad.

martes 27 de septiembre de 2011

ochenta

Este blog es deprimente, vamos a levantarle el ánimo:
Estoy bien. Me di cuenta de que acá siempre escribo cosas que hacen que parezca que esté llorando por los rincones todo el día. Por eso les doy la buena noticia de que no es así. Vivo bien. Cada tanto viene el bajón y... escribo acá. Pero, gracias a Zeús, el mal humor que me invadía todos los días se fue y ahora estoy mejor. Igual no es algo nuevo, a partir de este año empecé a estar de mejor humor, sin dudas. Y con respecto a mis bajones... cosas de la vida y de las bananas que a nadie le interesan. Ni siquiera a mí. Stand by. ¿O bye bye? Ni idea.
Se nos va Septiembre, chicos, se nos va, se nos va. Le tenía fé, no me dio ni buenas ni malas, así que no me voy a quejar. Está llegando Octubre y es el mes que menos me gusta, no sé porqué. No sé, el nombre. Octubre. Suena tan feo, tan... Oct. Puaj. Pero lo bueno es que puedo ir bajando las remeras. El otro día, que anunciaban calor para la tarde, abro el cajón de las remeras (no lo abría hacía meses) y fue como '¡Epa! ¿Qué ha pasado por aquí?'. Las únicas que estaban eran las de Paramore y las de Ashley Tisdale, y una o dos musculosas. No, señores, todo bien con mis ídolos pero... quiero mi ropa. El repentino calorcito me pone contenta ¿llegará para quedarse? ¿o viviré otra vez lo de la semana pasada? Oh Zeús, eso sí que fue frío. Qué clima de locos... Esto de hablar como una vieja me mata. La abuela Meli, chicos, se las presento.

sábado 24 de septiembre de 2011

a vos.

Me había levantado bien, normal, como todos los días. Desayuné y como vi que mi hermana tenía la compu prendida, me tenté y abrí el Facebook. Entro a su perfil: una foto nueva. Buenísimo, la abro. Los hermanos, ah, qué lindos. Caro una diosa como siempre, el hermano con su cara de poker de siempre, una piba que nunca vi (amiga de la hermana, sospeché), él con una cara de feliz cumpleaños impresionante (nótese el sarcasmo). Venía bárbara la foto, re lindos todos... ¿Alguien le avisa a la ex novia que en la foto ella está de más? ¿Qué carajo hacía ahí? Afectó a mi mente y a mi estado muy poco. No se me movió ni un pelo. Calma, chicos, calma.
Me subí al auto para ir a la Troupe de mi cole y me agarró un cierto bajón. Pasamos por el supermercado antes, yo me quedé en el auto y mi papá bajó. Sale del super, deja la bolsa y me da dos Rhodesias: 'te noto débil'. Le sonreí y le di las gracias, queriéndome pegar un tiro por dentro. Llegué, tarde, por cierto, y me olvidé de todo. Me reí y la pasé bien y estuvo bueno pero en el momento en el que salí de ahí, vi la luz del día y caí de vuelta en la realidad, otro bajonazo.
Estaba yendo a la parada, y pongo música con el mp3 y empieza Chemistry, me encanta pero me deprime. Azar: no fue el mejor momento para esa. Me paro para esperar el micro y dije 'me voy a comer una Rhodesia'. La saco y me acordé de las palabras de mi papá, y mientras la comía, sonaba esa canción y no pude evitar que se me llenaran de lágrimas los ojos. Sí, sí, en el medio de la calle.
No por la foto. Me importa tan poco una foto... Pero todo, todo. Todo lo que venía reprimiendo en una parte de mi mente, empujándolo fuerte hacia ese rincón para que no pueda salir, salió por un momento. No completamente, porque ahora no lo siento, pero esos momentos en los que querés sentarte en el piso y gritar y llorar y patalear... que no va a cambiar nada de la realidad, pero lo querés hacer igual. Qué se yo. ¿Falta mucho?

sábado 3 de septiembre de 2011

'mirá meli'

No sé si se alcanzó a entender que había decidido suicidarme. De todas formas, hice esa entrada porque perdí una apuesta, así que nada de lo que escribí en ella fue real... o por lo menos lo del suicidio.
No sé qué es de mi vida. Estoy... ¿cómo decirlo? A la deriva. Solía planear las cosas, solía planear mis próximos 'movimientos' para llegar a lo que quería. Dejé de hacerlo. Fue inconsciente. ¿Me cansé? ¿Me rendí? Ni yo lo sé. Pero supongo que el sentimiento pasó a un segundo plano. Lo dejé ser. No pensé en qué hacer con él, no pensé en seguir, ni pensé en rendirme, ni pensé en dejar de pensar en él (persona), ni tampoco pensé en hacer algo más. Lo dejé. Lo dejé ahí en algún lado de mi cabeza. Lo dejé arriba de la cama, del escritorio, lo dejé en la compu, en el blog. Lo dejé ahí, en stand by. No puedo estar toda la vida con un mismo sentimiento en mí, ni con un mismo pensamiento en la mente. Hay que dejarlos, hay que librarse de ellos. Tengo que pensar en otras cosas, en distraerme, en escuchar música nueva, en leer más, en aprender cosas, en ponerme las pilas con el colegio, y más.
Hay que volver al 2008. El peor año pero uno en el que tenía una opinión, con respecto a eso, un poco más benigna. También más infantil, mucho más infantil pero me hacía estar... ¿mejor? No lo sé.
Aah, Septiembre... sé bueno conmigo. Te tengo fé.

sábado 27 de agosto de 2011

asterisco

Siempre lo vi como una reacción demasiado extremista, siempre pensé en que, estés en la situación que estés, todo se va a mejorar y vas a salir adelante. Supongo que era por no haber experimentado nunca esa sensación de una forma completamente real y pura, ese deseo de dejar el mundo, literalmente.
Estoy completamente segura de que se debe a una falta de esperanza. Perdí. Perdí toda la fuerza y las ganas de seguir, de luchar por algo. No hablo del amor, hablo de la vida. No tengo ganas, no tengo ganas de vivir y está decidido. Totalmente decidido. ¿Dar lástima? No. 'Descarga', quizás sea la palabra. Sé completamente que si sigo intentándolo, voy a fallar, como con todo, con absolutamente todo. ¿Para qué seguir acá? Si ya sé que haga lo que haga me voy a decepcionar cada vez más de mí misma y eso va a ser peor que morir, incluso: no sólo el fracaso como hecho en sí mismo, sino mi destrucción, el descenso completo de mi poca confianza en mí, de mi poco autoestima. Y vivir así... no, gracias.
Tampoco quiero que con esto salten todos a decirme que no lo haga, no necesito sus 'vales mucho la pena' o sus 'vos sos capaz de salir adelante', no me interesan, no me sirven, porque directamente no creo en mí. Perdí completamente mi capacidad de quererme. Todos y cada uno de ellos se encargaron de ir tirándome hacia abajo, hasta llegar al punto de no poder subir más. Nunca más.
Sé que no van a extrañar el blog pero, sin embargo, les digo que me gustó hacerlo y disfruté el espacio. Sé lo que hace la gente cuando lee cosas así, es realidad, chicos, quizás necesiten una buena dosis de ella. Es mi decisión, sólo quiero que la respeten.